CONSEJOS Y REFLEXIONES

 

Cada familia tiene unas características, unas necesidades y unos medios. Analízalos y elige una mascota adecuada. Si la elección es un perro, considera el mas apropiado y no el que mas te guste.

Si tienes un perro, harás ejercicio al sacarlo a pasear y también conocerás otras personas. Te favorecerá la salud física y psíquica.

Tener peces, tortugas o pájaros también es atractivo y no requiere tanto esfuerzo físico para atenderles.

La soledad es el “cáncer social” de nuestro mundo y nuestro tiempo. Si decides tener una mascota, habrá acabado la soledad en tu vida.

No lave nunca a su perro más de una vez al mes. El pelo del animal le procura una protección especial a la piel, que perdería si le lavase más a menudo.

No olvides que una mascota no es juguete o una figura de escayola. Tiene necesidades y nosotros obligaciones. ¿Estas dispuesto a aceptarlas?.

La mascota merece tu afecto. A cambio te devolverá centuplicado todo cuanto le des. Solo precisas tener suficiente sensibilidad para darte cuenta.

La mascota merece tu afecto. A cambio te devolverá centuplicado todo cuanto le des. Solo precisas tener suficiente sensibilidad para darte cuenta.

Si a ti no te gustan las mascotas, no las tengas. Estás en tu derecho. Pero recuerda que el mío es tenerla.

Dale su lugar dentro de la familia. No olvides que es un miembro más y que esta aquí porque tú lo has querido.

Piense que aunque la vacuna de la rabia ya no es obligatoria, la mejor manera de combatirla, es seguir vacunando su perro.

Si te fijas, las mascotas acaban pareciéndose a sus responsables. Observa a la tuya. Si hay algo que no te gusta de ella.... algo hay en ti que no esta bien.

Tu animal de compañia ha sido arrancado de su hábitat natural, de su medio, de sus normas y de su forma de vida... si, si, tu mascota también. Todo ello requiere comprensión, dedicación, paciencia y amor. No se las escatimes.

No deje a su perro dentro del coche a pleno sol. Piense que donde ahora hay sombra, en un momento puede dar el sol de lleno y un perro cerrado en un coche, a la temperatura que adquiere la plancha, en menos de una hora puede significar una muerte espantosa para su mascota. Y luego de nada vale lamentarse...